lunes, 11 de febrero de 2019

PADRES Y ADOLESCENTES: COMO COMPRENDERLOS

Para comprender a nuestros hijos adolescentes debemos tener en cuenta las manifestaciones de este momento evolutivo.
 
En estos años, nuestros hijos:
 
- Despiertan a la vida social.
- Reafirman su carácter, y forman su pensamiento individual.
- Se da la hiperemotividad, preponderancia del sentimiento debido a la riqueza de la vida emotiva y de la vida imaginativa, una alusión, un gesto o una palabra bastan para levantar una tempestad.
- La inestabilidad del humor.
- Afectividad ambivalente. Cada sentimiento es experimentado al mismo tiempo que su oponente: amor y odio, egoísmo y generosidad, esperanza y desesperación....
- Naciente virilidad o feminidad que se manifiesta entre los 12 y 15 años y que viene acompañada de un desorden y de una agresividad, que se corresponden con u bajón en el rendimiento escolar y en la disciplina.
- Surgen el deseo de independencia y la reacción de oposición que no son más que la expresión de su evolución. toda autoridad llega a ser pesada, toda coacción es un tanto más insoportable cuanto más incomprensible. La libertad tan deseada no es sentida más que como una ruptura de las trabas. Esta nueva necesidad corresponde a un nuevo equilibrio que se establece entre dos reacciones instintivas fundamentales que regulan la conducta del ser frente a su ambiente:  la reacción de imitación y la oposición. Una y otra predominan según el temperamento y la edad. Ambas son inútiles, si no van equilibradas.
Llevadas al extremo, la primera acabaría en un mimetismo inconsciente y la otra en un negativismo estéril. Normalmente están asociadas. Mientras la reacción de imitación domina en la tercera infancia, la de oposición aumenta al inicio de la adolescencia y con facilidad cae en el espíritu de contradicción.
- Aparece la auto contemplación o narcisismo y el contacto social provoca un sentimiento de emulación y la preocupación por la opinión ajena aumenta.
- La afirmación de sí mismo, la conquista de la personalidad puede tomar caminos distintos : el revolucionario y rectilíneo.
 

miércoles, 30 de enero de 2019


EL AUTOCONOCIMIENTO A TRAVÉS DE LA ESCRITURA Y SU ACCIÓN TERAPEÚTICA.


El conocimiento de uno mismo puede mitigar el padecimiento de algunos de nuestros problemas psicológicos y emocionales. Quienes somos, que queremos y que no queremos. La escritura es una herramienta de gran eficacia para el autoconocimiento.

El autoconocimiento nos permite saber lo que queremos y nos ayuda a tener determinación para decidir por nosotros mismos sin dejarnos llevar por el ambiente.

Este es un proceso que requiere de tiempo y esfuerzo. El mismo proceso de maduración , en el que desde la infancia te vas enfrentando a situaciones diversas permite percibir parte de quienes somos, aunque este proceso se puede acelerar con la escritura.

La escritura diaria sobre nosotros, las situaciones que vivimos, las emociones que estas despiertan, nos ayuda en el proceso de autoconocimiento. Mediante esta práctica, podremos saber los patrones de conducta que se repiten, obtendremos datos sobre nosotros mismo, nuestras emociones, motivaciones.....Escribir sobre aquellas cosas que nos cuesta trabajo expresar, esto nos llevará directamente a aquello que debemos trabajar con una página en blanco.

Volvemos a dedicar diez minutos a analizar quiénes éramos antes y quienes somos ahora. A los 8, a los 16 , a los 28 años y quienes somos ahora, y que nos ha llevado a ser como somos en la actualidad. Además, podemos configurar una lista sobre las cosas que nos hacen sentirnos bien, desde "un ascenso", "comprar una casa nueva" o hechos cotidianos.

Por último nos imaginaremos a nosotros mismos con 99 años, con buena salud y sabiduría y nos daremos unos consejos a nuestro yo actual, sobre las cosas que han sido importantes en la vida para esa persona. Aconsejarte sobre aquello en lo que deberías concentrarte más y menos a lo largo de tu vida.

 

miércoles, 25 de julio de 2018

Jovenes en apuros




Casi el 30% de los jóvenes sostiene que ha tenido algún tipo de problema de salud mental durante el último año, y por los síntomas que describen uno de cada cinco sufre un cuadro de depresión según datos obtenidos del Barómetro juvenil de vida y salud, a través del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud y la Fundación Mutua Madrileña.
El objetivo es conocer el estado de salud, física y mental, de los jóvenes españoles entre 15 y 29 años. Para ello, aborda percepciones e indicadores de salud, el estado físico, actividades, ocio y autoimagen y la alimentación. 
De este 30% de jóvenes que afirman haber sufrido síntomas de algún trastorno mental, el 26% presenta una sintomatología depresiva, refiriendo síntomas tales como: cansancio o falta de energía, problemas de sueño, desordenes alimenticios, sentimientos de fracaso entre otros. Solamente el 11,4% ha sido diagnosticado y solo la mitad de ellos ha recibido asistencia psicológica.
En cuanto al sobrepeso y la obesidad, la prevalencia entre los adolescentes de 15 a 17 años no llega al 5%. este porcentaje aumenta en la franja de edad de los 18 a los 29 años al 15.2% en los chicos y el 9,4 en las chicas. Sin embargo, según el IMC, casi el 50% de las chicas de 15 a 17 años pesa menos de lo recomendado, siendo el porcentaje de chicos con bajo peso mucho menor (15%).
Aunque los datos de esperanza de vida nos sitúan por delante de la mayoría de los países europeos, vemos que la conclusión más importante que se deriva de este informe es la urgencia de atender la salud mental de la juventud española. 
Se puede consultar el documento completo en el siguiente enlace: http:www.infocop.es/pdf/FADbarometro2018.pdf.

jueves, 12 de julio de 2018

La lectura como base del éxito escolar.







El dominio de los dos componentes básicos de la lectura, fluidez lectora y comprensión de textos, facilita los logros escolares y la motivación por aprender. Por el contrario, cuando el alumnado no domina las destrezas básicas referidas a la fluidez lectora, los textos más simples se vuelven complicados y difíciles de comprender, ello produce desmotivación e intensifica el desinterés que conduce al abandono de la lectura. 
La lectura no es solamente traducir un código impreso, requiere de muchas y variadas habilidades como, descifrar palabras desconocidas, leer entre líneas, predecir lo que es probable que suceda, reconocer diferentes tipos de lectura, relatar con nuestras propias palabras lo leído, identificar distintos puntos de vista, comprender la idea principal, usar la imaginación, distinguir los libros que nos gustan, etc.
Leer es extremadamente complicado, pues supone distintos niveles de procesamiento de la información. 
Disponemos de dos vías para acceder al significado de las palabras escritas, la ruta fonológica, por la que podemos leer palabras tanto conocidas como desconocidas, pero no las palabras regulares, y la ruta visual, por la que leemos todas las palabras regulares como irregulares, pero no las desconocidas ni las pseudopalabras. La ruta fonológica es más lenta que la visual, ambas rutas funcionan conjuntamente pero el resultado final viene determinado prioritariamente por una de ellas. 
Para llegar a entender el mensaje presente en un texto escrito, la persona lectora tiene que determinar cómo están relacionadas entre sí las palabras. La falta de comprensión lectora se produce cuando existen deficiencias sintácticas o semánticas, en alumnos procedentes de ambientes desfavorecidos, acostumbrados a frases de estructuras muy simples y dotadas de unos esquemas de conocimiento muy pobres. Algunos problemas de comprensión vienen por una dificultad en el procesamiento de palabras funcionales como nexos y determinantes, o por la dificultad de entender las relaciones entre elementos demostrativos o posesivos , pronombres personales y las palabras a las que aluden, y  el uso de los signos de puntuación.
La comprensión lectora es un producto interactivo del propio texto, de los esquemas del lector y del contexto lingüístico y extralingüístico. Por lo que el último de los procesos será, realizar inferencias y extraer el significado del texto para integrarlo en los esquemas cognitivos del lector. 
Teniendo en cuenta la importancia que la fluidez y comprensión lectora tienen en el buen desempeño académico y por consiguiente en la motivación del alumno hacia los estudios, es muy importante conocer la destreza lectora del alumno para el abordaje de su trabajo diario. Para ello, existen pruebas con altos niveles de validez y fiabilidad que miden los índices anteriormente mencionados y posibilitan el diagnóstico para una intervención eficaz y temprana.




jueves, 22 de marzo de 2018

CONDUCTA AGRESIVA EN NIÑOS Y ADOLESCENTES


CAUSAS DE LA CONDUCTA AGRESIVA.



La única y verdadera causa de la agresión depende de la herencia o del ambiente, ambos aspectos son muy importantes e interdependientes y no pueden darse el uno sin el otro.



Teorías del comportamiento agresivo:



Teorías activas: postulan que la agresión es innata, viene con el individuo en el momento del nacimiento y es consustancial a la especie humana. Defendido por los psicoanalistas y los etólogos.



Teorías reactivas: defienden el origen de la agresión en el medio ambiente que rodea al individuo. Y podemos hablar de Teorías del impulso, su hipótesis afirma que la frustración activa un impulso agresivo, estudios realizados sobre este tema, por ejemplo Eron, Banta, Walder y Lulicht (1961) observan que la existencia de u medio familiar caracterizado por la punitividad, las amenazas y el rechazo profundo por parte de los padres, es uno de los principales factores entre las correlaciones familiares de la agresión en los niños. , el castigo a la agresión, que frustra al niño, se relaciona con una mayor agresividad infantil. Por lo que se deduce que la conducta agresiva se aprende como consecuencia de las interacciones de la primera infancia dentro del ambiente familiar. Aunque esta teoría de que la frustración facilita la agresión es solo un factor y no necesariamente el más importante, que afecta a la expresión de la agresión.(Bandura, 1.973)

La Teoría del aprendizaje social afirma que las conductas agresivas pueden aprenderse por imitación u observación de la conducta de modelos agresivos. Este proceso de aprendizaje necesita de las siguientes variables:

·       Modelado: se produce un aumento en la agresión después de la exposición a modelos agresivos. La imitación está en la génesis y mantenimiento de las conductas agresivas.

·       Reforzamiento: si un niño descubre que puede ponerse en primer lugar en la fila, mediante su comportamiento agresivo, es muy probable que siga utilizando sus métodos agresivos, si no lo controlan otras personas.

·       Factores situacionales: la conducta agresiva varia con el ambiente social, los objetivos y el papel desempeñado por el agresor en potencia.

·       Los factores cognoscitivos: pueden ayudar a la autorregulación, anticipar consecuencias….

Esta teoría del Aprendizaje social es la que rige nuestra vía de intervención de la conducta agresiva.

En la mayoría de las ocasiones en que un niño emite una conducta agresiva, lo hace normalmente como reacción a una situación conflictiva. Resultado de: problemas de relación social con otros niños o con los mayores, con los adultos surgidos por no querer cumplir las órdenes que éstos le imponen o por problemas con adultos cuando éstos les castigan por haberse comportado inadecuadamente. El conflicto provoca en el niño un sentimiento de frustración que hace que reaccione en un continuo que va desde el comportamiento pasivo al agresivo, y esta reacción depende de cómo el niño ha aprendido a comportarse.


¿Y cómo aprende un niño a comportarse?

Distinguiremos entre adquisición y mantenimiento de la conducta agresiva.

Adquisición

La adquisición se adquiere por modelamiento, la que los padres, otros adultos o los mismos compañeros le ofrecen. Cuando los padres castigan mediante violencia verbal o física, se convierten en modelos de conductas agresivas. El niño se da cuenta de que con esta agresividad el padre consigue sus propósitos, al menos momentáneamente, y ante otras situaciones de su vida cotidiana, puede imitar esta forma de actuar.

Los compañeros que emiten conductas agresivas son modelos que ayudan a que el niño observador las aprenda y tienda a imitarlas. Otros modelos son la televisión, el cine, las personas adultas representativas para los niños….

El proceso de modelamiento no solo informa al niño de las conductas agresivas (gritos, patadas, insultos, etc.) sino también de que las consecuencias de esta conducta a los modelos les beneficia pues consiguen lo que quieren y por ello esa conducta agresiva es reforzada.

Reforzamiento, se da cuando se incrementa la probabilidad de ocurrencia de una respuesta a causa de las consecuencias que siguen a la misma, existe el reforzamiento positivo, cuando la consecuencia es agradable a una conducta. El reforzador puede ser un caramelo, un juguete, dinero…..

Si un niño cuando grita y da patadas a su madre en un supermercado, consigue que ésta le compre las golosinas que antes le había dicho que no le compraría, aprende que dando patadas consigue lo que quiere. La próxima vez repetirá la misma secuencia.

Reforzamiento negativo: se produce cuando tras realizar una conducta, se elimina una estimulación aversiva. Esto es lo que ocurre en la conducta agresiva, si Luis está molestando a su hermana Sara cuando ésta está haciendo los deberes, y Sara le da un grito o una patada, con lo cual consigue que Luis salga de la habitación y deje de molestarle, este comportamiento de Sara está siendo reforzado negativamente, ya que con su conducta elimina un estimulo aversivo.

El proceso de reforzamiento vicario, el niño observa cómo otro es reforzado tras emitir la conducta agresiva.  
Un niño que haya observado cómo los padres y otros modelos suministran repetidos ejemplos de cómo afrontar las situaciones frustrantes, cuando se encuentre en una situación de frustración o estrés, es más probable que responda por imitación que en lugar de comenzar a emitir una secuencia tentativa de ensayo error, habrá una alta probabilidad de que reaccione con agresión. 

  

Mantenimiento.



Al responsable del mantenimiento de la conducta agresiva es de nuevo el proceso de reforzamiento a que sea sometido el niño, y se puede obtener de varias maneras, consiguiendo la aprobación y admiración de los compañeros, es más poderosa que las recompensas materiales a la hora de reforzar las conductas agresivas, esto es el reforzamiento social y representa un papel muy poderoso.

Otro reforzador es la atención prestada al niño tras la emisión de la conducta agresiva, puede ocurrir, que aunque nuestra intención sea castigar la conducta, esta esté siendo reforzada. La atención es uno de los reforzadores sociales más potentes, podemos prestar atención con propósitos positivos, como reconocer algo que ha hecho bien, o negativos como cuando miramos o regañamos. Para muchas personas está demostrado, que este último tipo de atención no sólo no tiene efectos negativos, sino que produce todo lo opuesto a nuestro objetivo, y más aún si cuando el niño se comporta correctamente no le decimos nada porque está haciendo lo que debe hacer, y nos relacionamos más intensamente con él cuando emite la conducta agresiva.

Está demostrado que es el programa de reforzamiento intermitente el que consolida la conducta con mayor firmeza. Unas veces regañamos y otras no.

  

Factores influyentes en la Conducta Agresiva.



Factor Sociocultural del individuo, responsable de los modelos a los que haya sido expuesto el niño.

Familia: la interacciones entre padres e hijos van modelando la conducta agresiva mediante las consecuencias reforzantes inherentes a su conducta.

Dentro de la familia, también influye el tipo de disciplina, se ha demostrado que una combinación de disciplinas relajadas y poco exigentes con actitudes hostiles por parte de ambos padres fomentan un comportamiento agresivo en los hijos. El padre poco exigente es aquel que hace siempre lo que el niño quiere, accede a sus demandas, le permite una gran cantidad de libertad y en casos extremos le descuida y abandona.

Las actitudes hostiles, cuando el padre no acepta al niño o lo desaprueba, no suele darle afecto, comprensión o explicaciones, o cuando lo insulta por no hacer adecuadamente las cosas, o lo comparamos con el amigo o con el hermano, ….Tras un largo período de tiempo de esta combinación provoca niños rebeldes, irresponsables y agresivos.

Los niños imitan a los padres, los padres de niños no agresivos no permiten la agresión en las discusiones, los de chicos agresivos modelan y refuerzan repetidamente actitudes y conductas agresivas.

Otro factor influyente es la incongruencia en el comportamiento de los padres, desaprueban la agresión cuando esta ocurre, castigándolos con su propia agresión física o amenazan al niño. Esto solo funciona momentáneamente, porque a la larga genera hostilidad. Los padres que desaprueban la agresión y que la detienen, pero con medios diferentes del castigo físico, tienen menos probabilidad de fomentar acciones agresivas posteriores.

La incongruencia se puede producir también cuando castigamos al niño por pegar a otro unas veces si u otras no, o solamente castigan uno de los padres.

O cuando castigan la agresión hacia ellos y no hacia otras personas,

Las relaciones deterioradas entre los propios padres provocan tensiones que pueden inducir al niño a comportarse agresivamente.

Las restricciones inmediatas, no razonables o excesivas, provocan la agresión.

Las expresiones, por ejemplo en el ámbito familiar que fomentan la agresividad son, “pero ¿no puedes ser más hombre?.

El ambiente más amplio, por ejemplo el barrio donde se reside en el que la agresividad es un atributo muy apreciado.

Factores orgánicos, como hormonales y mecanismos cerebrales influyen en la conducta agresiva, una lesión cerebral o una disfunción también pueden provocar comportamientos agresivos. Estados de mala nutrición o problemas de salud específicos pueden originar una menor tolerancia a la frustración que incremente la conducta agresiva.

Otro factor favorecedor del comportamiento agresivo es el déficit en habilidades necesarias para afrontar las situaciones frustrantes, ausencia de estrategias verbales para afrontar el estrés puede conducir a la agresión. La respuesta es impulsiva sin reflexión.

Habilidades cognitivas deficientes, por ejemplo existen mayores niveles de agresividad en escuelas especiales, se observan deficiencias en habilidades de solución de problemas y en habilidades sociales que generan respuestas impulsivas y agresivas.




miércoles, 29 de noviembre de 2017

TÉCNICAS DE ESTUDIO: EL MÉTODO


EL MÉTODO


CUESTIONES A TENER EN CUENTA:

u LA MATERIA.

u LOS MEDIOS O RECURSOS DISPONIBLES.

u LA SELECCIÓN DE LOS PROCEDIMIENTOS MÁS ADECUEADOS SEGÚN LO QUE DESEAMOS CONSEGUIR.

u EL ORDEN PARA LLEGAR AL OBJETIVO CON EL MAYOR AHORRO DE ESFUERZO Y UN ALTO RENDIMIENTO.

u EL TIEMPO QUE MARCARÁ EL RITMO Y LA DEDICACIÓN AL TRABAJO.

 MÉTODOS DE ESTUDIO
MÉTODO CLÁSICO:
ANÁLISIS: de cada una de las partes a estudiar.
SÍNTESIS: contemplar lo básico de cada partes para elevarnos al todo.
INDUCCIÓN: dirigir el pensamiento de lo singular o particular a lo universal.
DEDUCCIÓN: para acceder de lo universal a lo particular.
MÉTODO DIDÁCTICO:
  De lo más fácil a lo más difícil.
  De lo más simple a los más complicado.
  De lo concreto a lo abstracto.
  De lo cercano e inmediato a lo más remoto.
  De lo más conocido a lo menos conocido. 
u MÉTODO PROPIO: RECOMENDACIONES:
ORGANIZACIÓN DEL MATERIAL DE TRABAJO, UN SITIO PARA CADA COSA.
DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO DE FORMA FLEXIBLE, CONTANDO CON QUE SE PUEDAN EFECTUAR ALTERACIONES O CAMBIOS POR IMPREVISTOS.
TENER EN CUENTA LAS DIFICULTADES DE CADA MATERIA.
AVERIGUAR EL RITMO DEL TRABAJO PERSONAL.
 SER REALISTA Y VALORAR LA CAPACIDAD DE COMPRENSIÓN Y MEMORIA, Y LAS DIFICULTADES QUE PUEDA TENER EL APRENDIZAJE.
PROCEDIMIENTO PRÁCTICO.
u RETIRAR DE LA MESA TODO LO QUE PUEDA DISTRAERME O ESTORBARME.
u EXAMINAR LOS TRABAJOS A REALIZAR.
u CALCULAR EL TIEMPO QUE PUEDO TARDAR EN CADA UNO.
u COMENZAR POR LOS TRABAJOS MÁS DIFÍCILES.
u MEMORIZAR LOS DATOS, ENTENDERLOS Y FIJARLOS.
u NO ESTUDIAR MATERIAS QUE PUEDAN INTERFERIRSE, POR EJEMPLO VOCABULARIO DE INGLÉS Y A CONTINUACIÓN VOCABULARIO DE ALEMÁN.
u PROCURAR RELACIONAR ESTUDIOS O ASPECTOS SEMEJANTES DE UNA MISMA CUESTION.
 
MÉTODO ROBINSON
u EXPLORAR: indagar sobre los fines que han llevado al autor a escribirlo, ojeada rápida sobre elementos y contenidos generales.
u PREGUNTAR: haciéndonos preguntas que el autor no haya respondido. Actitud crítica y activa.
u LEER: analizar y saber resumir, diferenciar lo esencial de lo accesorio.
u RECITAR: al final de cada capítulo o apartado importante, hemos de estar en condiciones de saber contarnos una síntesis de lo leído. Esto potenciará nuestra memoria y atención y mantiene despierto nuestro interés. Nos permite descubrir errores.
u REPASAR: no es una técnica que debamos utilizar solamente en exámenes, sino siempre que estemos interesados en aprender.

martes, 21 de noviembre de 2017

MI HIJO SE BLOQUEA AL HABLAR,¿ DEBO ACUDIR A UN ESPECIALISTA?




LA TARTAMUDEZ: EN QUE CONSITE Y CUAL ES SU CAUSA.

Es frecuente encontrar a padres que se plantean la necesidad de acudir a un especialista cuando detectan que su hijo tiene falta de fluidez a la hora de hablar, por esta razón, trataré de aclarar en que casos existe la necesidad de hacerlo y cual es la mejor actitud por parte de los padres cuando se empieza a detectar una falta de fluidez en el habla de nuestros hijos ya que en gran medida podríamos reforzar el afianzamiento de este problema y agravarlo. Para ello, definiré en que consiste la tartamudez, cuales son las causas que la provocan y en que casos es necesaria la intervención de un especialista. 
Según los Criterios diagnósticos del DSM-V el tartamudeo consiste en: 

A)     Una alteración de la fluidez y de la organización temporal normal del habla, inadecuadas para la edad del sujeto y caracterizada por ocurrencias frecuentes de uno o más de los siguientes síntomas:

1.      Repeticiones de sonidos y sílabas.

2.      Prolongaciones de sonidos.

3.      Interjecciones.

4.      Palabras fragmentadas.

5.      Bloqueos audibles o silenciosos.

6.      Circunloquios o sustituciones de palabras para evitar palabras problemáticas.

7.      Palabras producidas con un exceso de tensión física.

8.      Repeticiones de palabras monosilábicas.

 B)     La alteración de la fluidez interfiere con el rendimiento académicos o laboral o con la comunicación social.

C)    Si hay un déficit sensorial o motor del habla, las dificultades del habla exceden a las habitualmente asociadas a estos problemas.
 
Existen tres tipos de tartamudeo: repeticiones, bloqueos y prolongaciones.

Lo más importante, entre un 75%-80% de los casos en población infantil remiten sin intervención profesional . 

Las causas del tartamudeo pueden ser varias y coexistir varias de ellas a la vez:


1.      Periodo evolutivo: de 2 a 5 años es un tartamudeo evolutivo y por lo tanto normal y esperable, si en es periodo ocurren problemas como un exceso de atención o preocupación de los padres, puede iniciarse un problema de tartamudeo.

2.      Factores biológicos.

3.      Coordinación muscular: el habla implica una finísima coordinación en tres áreas musculares: 1. Respiratoria, 2. La de los músculos que controlan la emisión de la voz especialmente la laringe, y 3) la de la lengua, labios y mandíbula. La falta de coordinación en el movimiento de estos músculos presenta una condición predisponente para el desarrollo de un problema de tartamudeo.

4.      Factores emocionales: Las respuestas de ansiedad interfieren con la coordinación muscular fina del habla, por lo que contribuye, de manera importante, al mantenimiento del problema.

5.      Influencia de los padres: si ellos sobrerreaccionan a su habla no fluida durante el período de tartamudeo evolutivo y le prestan especial atención, es posible que, por atraer, llamar o mantener su atención, el niño aprenda a hablar con un patrón de tartamudeo que más adelante ya no puede superar por sí solo. 
De todo lo anteriormente expuesto tendremos en cuenta que la asistencia a un especialista en casos de tartamudeo infantil dependerá de la edad del niño, siendo a partir de los cinco años cuando debemos intervenir. Es importante hacerlo a partir de esta edad con objeto de solucionar cuanto antes este problema y evitar que pueda influir en su autoestima, relaciones sociales, y resultados académicos o laborales.  

martes, 14 de noviembre de 2017

EL JUEGO COMO TERAPIA PSICOLÓGICA



Por medio del juego, el niño se relaciona con el mundo exterior , el terapeuta puede usarlo para romper la resistencia, como recurso interpersonal y para enseñar interacciones específicas.
Para enseñar al niño a seguir instrucciones, respetar turnos, tolerar mejor la frustración, controlar la impulsividad, permanecer en su lugar, mantener un comportamiento organizado, estrategias cognitivas, mantener la atención y la concentración, estar atento a  claves interpersonales para responder de modo socialmente adecuado. etc.

El Juego Estructurado:
Se caracteriza por sus reglas, normas, instrucciones y excepciones preestablecidas con claridad.
1. Juegos de mesa diseñados confines terapéuticos. La ventaja es que pueden ser utilizados en ambientes de espacios interiores y reducidos, en períodos de tiempo relativamente cortos, en el ambiente clínico y en el periodo de una sesión de terapia. Para abordar habilidades sociales y relaciones interpersonales, para lograr una adecuada expresión de emociones y sentimientos, fomentar el autocontrol, enseñar empatía, patrones de comportamiento adecuados, mejorar su atención, concentración y organización; con el fin de enseñar a los niños a afrontar sucesos traumáticos y trabajar problemas de autoestima.
2. Juegos de mesa no diseñados con fines terapéuticos: juegos populares como ajedrez, damas,
dominó, cartas.....
3. Juegos de salón o de campo: algunos ejemplos son el fútbol, el baloncesto,....
4. Juegos de ordenador.

El Juego No Estructurado:
1. El Juego no estructurado y no directivo, que requiere de un ambiente con muchos juguetes, de manera que el niño pueda elegir. Esto puede utilizarse fundamentalmente con fines evaluadores y diagnósticos, haciendo observaciones sistemáticas, no estructuradas inicialmente y, luego, operacionalizadas. Es poco probable que un enfoque no directivo se considere realmente de utilidad en las terapias cognitivo-conductuales.
2. El Juego no estructurado y directivo: una vez que el niño manifiesta temas de conflictos, de relaciones interpersonales, de distorsiones cognitivas u otros, el terapeuta puede reorientar el juego en una dirección terapéutica.
3. El juego espontáneo: proporciona la oportunidad para observar conductas, temas o argumentos de juego que pueden arrojar información diagnóstica y/o terapéutica adicional.

Uso Terapéutico de los Cuentos:
1. Cuentos Estructurados con Fines Terapéuticos: cuentos e historias en libros y víde3so con el objeto explicito de enseñar a los niños a lidiar diversos problemas.
2. Cuentos Estructurados No diseñados con Fines Terapéuticos: populares de la literatura infantil, utilizados y aprovechados con fines terapéuticos.
3. Cuentos Semiestructurados e Interactivos: en este tipo de cuentos, el terapeuta introduce algunos elementos y el niño otros, y juntos elaboran el cuento, incluyendo el tema, los personajes, el argumento, la dinámica, los conflictos y el desenlace. El terapeuta escucha la historia del niño y responde con otra similar que incluye una solución más saludable y estrategias más adaptativas
para resolver problemas, lo que permite moldear y modelar el pensamiento lógico, racional y positivo, así como proporcionar ideas y estrategias para resolver situaciones conflictivas.

martes, 24 de octubre de 2017

FIN A LAS RABIETAS



LAS RABIETAS


Las rabietas forman parte del desarrollo evolutivo del niño y aparecen en torno a los 2 años y hasta los 4, últimamente se adelantan apareciendo entre el año y media y hasta los 5 años. Su sentido se fundamenta en la integración de la norma y las ideas del otro.

Son más frecuentes a horas del día en las que los niños están cansados, se intensifican entre los dos y los tres años, para ir disminuyendo en intensidad poco a poco.

Es una de las conductas más consultadas y su intervención va dirigida a disminuir su frecuencia, duración e intensidad.

La terapia debe ir dirigida a cambiar las cogniciones de los adultos que cuidan del niño, pueden pensar “pobrecito” o “no puedo verlo llorar”. Y fisiológica, técnicas de relajación para no atender a estas conductas.

Las consecuencias negativas de la rabieta es que puedan llegar a convertirse en conductas desadaptativas según el condicionamiento operante y si son generadoras de conflictos.

Un mal manejo de las mismas puede conllevar la aparición de trastornos de conducta como son el trastorno oposicionista desafiante, o el trastorno de conducta antisocial.

Hay que diferenciar entre actitud de desobediencia propia de la edad y desarrollo evolutivo del niño, frente a la agresión como habilidad para la resolución de conflictos que puede constituir un problema para el futuro de la vida del menor.

Al decir que la conducta de desobediencia sea propia de la edad, no quiere decir que no podamos hacer nada desde casa.

La intervención siempre se hará con el niño, y fundamentalmente con los padres.

Entre los 2 y los 7 años, utilizamos la técnica de extinción, suprimiendo el refuerzo de una conducta previamente reforzada.

Por ejemplo, en las rabietas la atención de los padres suele ser el refuerzo que las mantiene, por lo que no deberemos atender a este comportamiento. El éxito solamente viene por la aplicación continuada de este método.


Protocolo de actuación en la Técnica de extinción.

Cada vez que aparece la rabieta: Ignorar este comportamiento y continuar haciendo lo que se estaba haciendo.

• Decirle al niño cómo les hace sentir su comportamiento: “Me estoy enfadando mucho”.

• Anunciar la conducta alternativa que se espere lleve a cabo: “Cuando te tranquilices, te atiendo”.

 • Retirarse de la situación y esperar un tiempo (aproximadamente un minuto por año). Si el niño mantiene su actitud, seguir con sus quehaceres o iniciar otra actividad sin atenderle (explicar que atender es hablarle, quedarnos mirándole, cogerle en brazos, dar un grito…).

 • Pasado este tiempo volver donde está el niño y decirle nuevamente qué se espera que haga: “cuando te tranquilices, te atiendo”.

 • Cuando se tranquilice, por mucho tiempo que haya estado llorando, hay que premiar la nueva conducta que será la alternativa “como me gusta que estés así, tranquilo, ahora podemos hablar”. Este es el momento del refuerzo. Por mucho que les enfade su comportamiento anterior, para que su esfuerzo sirva hay que olvidar el acontecimiento tan rápido como lo hacen los niños.

 • Si durante la rabieta lleva a cabo más conductas desadaptativas: lanzar cosas al suelo, golpear el mobiliario, dar patadas o insultar, no se atenderán hasta que el niño se calme, nunca durante el enfado. Eso sí, primero irán los besos y la celebración por “lo que les gusta verlo así de tranquilo”.

Existen factores de aprendizaje previo que pueden hacer más resistente la extinción de la conducta.

• Cuanto más tiempo lleve produciéndose, más difícil es su desaparición.

• Si cada vez que aparece la rabieta se refuerza el comportamiento, la disminución de su aparición e intensidad se complica.

 • Si se han producido intentos de solución, en concreto si los padres han intentado mantener su criterio pero acaban cediendo a veces sí y otras no (refuerzo intermitente) la resistencia de la conducta problema se ve muy incrementada.

 • Cuando no se ha reforzado o no se ha enseñado la conducta alternativa, más difícil es su instauración y por tanto se complica el proceso de sustitución de la desadaptativa. Los niños con rabietas reciben mucho refuerzo a las conductas desadaptativas: no grites, no llores, no insultes y muy poco a las adaptativas: que bien cuando estás así tranquilo, me gusta que pidas las cosas con ese tono de voz por lo que la aparición de estas últimas disminuye o incluso desaparece. Esto hace que, la incorporación en el repertorio de conductas del niño tarde más

• Advertir a los padres que en el inicio de aplicación de la técnica se incrementará la frecuencia, intensidad y variedad de los comportamientos disruptivos. Suelen aparecer conductas más agresivas de las utilizadas hasta ese momento y solo si se aplica la extinción hasta conseguir el objetivo propuesto es válida la intervención. A partir de este primer momento comienza la disminución de la frecuencia, intensidad y duración de la conducta problema.

Una vez se decide intervenir con la técnica de la extinción han de ser constantes o se pueden producir los efectos contrarios, puesto que supondría reforzar de manera intermitente. El niño aprenderá que basta subir la intensidad de sus conductas disruptivas para ser atendido.

• Hacer aparecer el refuerzo siempre que aparezcan conductas alternativas y hacerlo combinado con la extinción la hace más eficaz. Si además la conducta alternativa es incompatible con la desadaptativa es más eficaz para conseguir el objetivo. Pedir lo que quiero tranquilo (alternativa a reforzar) es incompatible con exigir a gritos (a extinguir).

• Suele producirse la “recuperación espontánea de la conducta” extinguida, teniendo que volver a aplicar la técnica para su disminución/desaparición en la frecuencia de la conducta. La “recuperación espontánea” exige para su extinción de la aplicación exhaustiva del protocolo de actuación explicado en el punto anterior y su desaparición es mucho más rápida que en el inicio del proceso.

 • Cuando la conducta sea peligrosa para el niño (definir peligro con los padres) se retirará al niño de dicha situación, una vez desaparecido el peligro seguir aplicando el protocolo de actuación. Por ejemplo: Los niños durante el tiempo de extinción pueden coger instrumentos punzantes retirárselos tranquilamente y ponerlos fuera de su alcance será suficiente para poder seguir aplicando el protocolo de actuación.


Como dar una Orden:


1.      En un leguaje claro, con tono firme y convincente. Evitar los matices de suplica.

2.      Hacer respiraciones sucesivas para bajar los niveles de ansiedad.

3.      Hacer una pausa después de dar una orden, con objeto de asegurarme de si la orden ha sido comprendida.

4.      Dar la orden acercándome al niño y mirándolo a la cara.

5.      Ofrecerle comportamientos alternativos y dejarle claro que no haré lo que él quiere.

6.      Aprender a atender a lo que estoy haciendo ignorando la “rabieta” y reforzando las disminuciones en intensidad de la misma.


Reforzar los comportamientos positivos:

“Técnica pilla a tus hijos haciendo algo bien y díselo con un beso”.


Establecer el momento especial de cada uno con su madre:

-          Aumentar el tiempo que madre e hijo disfrutan juntos.

-          Reforzar la conducta adecuada y alternativa a las rabietas.


CONCLUSIONES

·        La extinción como técnica se muestra eficaz tanto el entrenamiento en tolerancia a la frustración como la disminución y/o control de las conductas impulsivas en edades tempranas.

·        La disminución de conductas disruptivas tiene que ir acompañada del aprendizaje de conductas alternativas que incorporar al repertorio de respuestas del niño y que se consigue cuando los padres las refuerzan.

·        La atención parental se muestra como el mejor refuerzo de las conductas del niño. Tanto para la desaparición de las disruptivas como para la aparición y mantenimiento de las adaptativas.

·        El entrenamiento de los padres en el manejo de operantes aumenta las posibilidades de generalización de la conducta adaptativa del niño.