sábado, 17 de diciembre de 2016

DISCIPLINA DE LOS NIÑOS CON EL TIEMPO FUERA




TÉCNICA DEL TIEMPO FUERA


El tiempo fuera es una técnica que se utiliza para disciplinar al niño, y que pueda asociar que un comportamiento negativo tiene una consecuencia negativa. Puede usarse a partir de los 18 meses.
Consiste en sentar al niño en un lugar de la casa silencioso y alejado de los estímulos ambientales durante un periodo de tiempo. Por regla general un minuto por cada año de edad que tenga el pequeño. Lo ideal es que sea un lugar básicamente aburrido para él. 
Orientaciones para hacerlo correctamente:
  1. El sitio al que lo retiremos temporalmente debe ser un sitio donde no tenga al alcance juegos o compañía para entretenerse, no un lugar hostil pero si donde no pueda hacer nada  para pasar el tiempo.
  2. Debemos trasladarlo inmediatamente después de aparecer la conducta o en el momento que ha llegado a un punto insostenible, por ejemplo discusión entre hermanos que llega a un punto de descontrol.
  3. No discuta con él, no entre en recriminaciones ni en descalificaciones como eres muy malo, te voy a castigar, me tienes harta, no tienes remedio. Si puede explicarle con un tono calmado pero seguro e imperativo el motivo de su retirada. Para ello, dígaselo concretando su queja, como has pegado a tu hermano no vas a poder jugar con él. Haga caso omiso de sus protestas o promesas. Hay que mostrarse enfadado pero no fuera de control. La idea es lanzarle un mensaje muy claro de que ha hecho algo mal y que estamos disgustados con él. Al respecto puede decirle también de forma muy breve, y ajustando el mensaje a la edad del niño algo así como “me has decepcionado tanto que en estos momentos no quiero estar contigo, me siento muy triste”
  4. No permita que salga antes de tiempo del sitio de aislamiento. Si lo hace, adviértale de consecuencias más negativas como que deberá estar más rato en esta situación.
  5. El tiempo de aislamiento normalmente se calcula en base a un minuto por año del niño, con un máximo de 20 minutos, sin embargo, esto debe ser valorado por los padres. No se aconseja tiempos más largos ya que pueden producir la conducta contraria a la que queremos eliminar.
  6. Si cuando lo vamos a buscar, nos vuelve a mostrar conductas inadecuadas, hay que advertirle que si quiere salir, deberá estar al menos quince segundos si efectuarlas. Manténgase firme en la decisión. Si pasa la prueba, es muy posible que los episodios remitan, si cede aumentarán con toda probabilidad.
  7. En el caso de que haya provocado desperfectos en el interior del habitáculo, ha desordenado o roto alguna cosa, deberá reponerlo o corregirlo con alguna acción antes de salir.
  8. Debemos tener cuidado que esta retirada física no comporte ningún beneficio indirecto al niño. Por ejemplo, si el niño consigue dejar de estudiar o evitar comer algo que no le gusta, lo que haríamos es reforzar la conducta inadecuada.
Esta técnica suele ser muy efectiva, si se utiliza adecuadamente y con decisión. La efectividad de la técnica independientemente de que le estamos retirando la atención es que le estamos despertando contingentemente con la aparición de las conductas no deseadas, uno de los fantasmas infantiles más presentes en la etapa infantil, la ansiedad de separación. Aunque el niño tenga suficiente edad para saber que no será abandonado realmente, el hecho de hacerle revivir esta ansiedad, puede dispararle interiormente ciertas alarmas. Lo que ahora puede temer no es la separación física, sino la emotiva, de tal forma que el niño corregirá su conducta actual y futura, no por las razones de los padres, sino por las suyas, el temor a perder el respaldo emocional de los padres.

Como en todas las técnicas, basadas en la retirada de atención, recuerde que se deben de introducir momentos de atención hacia el niño contingentemente a la aparición de conductas deseadas. El refuerzo verbal y físico ya sea halagos, abrazos, manifestación de alegría, entrega de algún premio …..

jueves, 8 de diciembre de 2016

TRASTORNO DESAFIANTE POR OPOSICIÓN VERSUS COMPORTAMIENTO AGRESIVO




El objetivo de este artículo es ayudar a los profesionales que trabajan con menores a diferenciar entre el Trastorno desafiante por oposición o Trastorno negativista desafiante y el Comportamiento agresivo, una correcta definición del problema permite una mejor elección de la terapia de intervención para su tratamiento. 

COMPORTAMIENTO AGRESIVO.

Generalmente hablamos de agresividad para referirnos al hecho de provocar daño a una persona u objeto, ya sea éste animado o inanimado. Así, con el término "conductas agresivas" nos referimos a las conductas intencionales que pueden causar daño ya sea físico o psicológico. Conductas como pegar a otros, burlarse de ellos, ofenderles, tener rabietas (del tipo de arrojarse al suelo, gritar y golpear muebles por ejemplo) o utilizar palabras inadecuadas para llamar a los demás, generalmente se describen como conductas agresivas. 
De acuerdo con Buss (1961), podemos clasificar el comportamiento agresivo atendiendo a tres variables: 

a) Modalidad, puede tratarse de agresión física o verbal.
b) Según la relación interpersonal, la agresión puede ser directa, por ejemplo en forma de amenaza, o indirecta por ejemplo divulgar un cotilleo.
c) Según el grado de actividad implicada, activa como cualquier conducta anteriormente descrita o pasiva por ejemplo impedir que otro pueda alcanzar su objetivo.

En los niños, suele presentarse la agresividad en forma directa. Este acto puede ser físico, como patadas, pellizcos, empujones....o verbal, como insultos, palabrotas,....
También pueden manifestar la agresión de forma indirecta o desplazada, cuando agreden contra los objetos de la persona que ha sido el origen del conflicto. También se puede manifestar la agresividad de forma contenida con gesticulaciones, resoplidos, expresiones faciales de frustración.....
Los arrebatos de agresividad son un rasgo normal en la infancia. Se convierten en un problema por la persistencia de su agresividad y su incapacidad para dominar su mal genio. 

TRASTORNO DESAFIANTE POR OPOSICIÓN.

La conducta de oposición y desobediente puede ser "pasiva", en el sentido de que un niño puede "no responder", permanecer sumiso, inactivo y tranquilo. Por el contrario, conductas más "desafiantes" incluirán verbalizaciones negativas, hostilidad y resistencia física que ocurrirán al mismo tiempo que la desobediencia. 

Los criterios diagnósticos son:

1. perder los estribos.
2. discutir con los adultos.
3. desafía o rehusa acatar, de forma activa, las peticiones o reglas de los adultos.
4. hacer cosas deliberadas, que molesten a otras personas. 
5. culpar a los demás por errores o conductas inadecuadas.
6. ser muy susceptible o facilmente irritable ante los demás.
7. estar enfadado o resentido .
8. ser rencoroso o vengativo.

Se deben presentar 4 o más de estas conductas durante un mínimo de seis meses ocurriendo mas frecuentemente que en individuos de su edad o desarrollo cognitivo, y provocando un deterioro significativo en el funcionamiento social, académico o laboral.





jueves, 24 de noviembre de 2016

ENTREVISTA FORENSE: INDICIO COGNITIVO EN MENORES PRESUNTAS VÍCTIMAS DE ABUSO SEXUAL INFANTIL







No todos los casos de abuso sexual infantil (ASI) llegan al sistema de justicia. Unos no denuncian  por vergüenza, otros por temor a las consecuencias o simplemente porque no son conscientes de que han sufrido una victimización, sobre todo en el caso de abuso sexual intrafamiliar.
En los casos en los que existe denuncia, la investigación judicial se encuentra con limitaciones derivadas de la ausencia de indicios físicos o biológicos, y por la falta de testigos. Por esta razón, la prueba pericial científica cobra una especial relevancia.
Normalmente, el juzgador contará con otros dos tipos de indicios más subjetivos: el testimonio del menor (huella mnésica), y el posible daño psíquico asociado (huella psicopatológica). No existe un perfil psicopatológico único asociado al ASI, por lo que resulta arriesgado acreditar una supuesta experiencia de victimización sexual a partir de indicadores clínicos. 
La Ley de Enjuiciamiento Criminal indica la forma de preguntar al testigo y qué preguntas no se deben hacer, la realidad es que existe un grave descuido al manipular estos indicios psíquicos, a diferencia de los indicios físicos que cuentan con protocolos de preparación y remisión a los dispositivos de análisis forense para evitar alteraciones, sustituciones, contaminaciones o destrucciones. En España, recientemente han puesto la atención en la necesidad de proteger la huella de memoria, además de intentar evitar la victimización secundaria.  El  art. 433 de la LECr. dice: "En el caso de los testigos menores de edad o personas con la capacidad judicialmente modificada, el Juez de Instrucción podrá acordar, cuando a la vista de la falta de madurez de la victima resulte necesario para evitar causarles graves perjuicios, que se les tome declaración mediante la intervención del expertos"
La entrevista forense es la técnica principal para la obtención de información relevante para el caso, y del relato del menor Posteriormente analizaremos el mismo con el fin de ayudar al juez en su valoración de la credibilidad. 

ERRORES MAS HABITUALES EN LA OBTENCIÓN DEL TESTIMONIO.

1. Sesgos cognitivos: La ausencia de conocimientos especializados respecto al ASI, llevan a aceptar de forma acrítica cualquier alegación de ASI, diseñando un proceso de entrevista condicionado por la hipótesis única de la ocurrencia de los hechos denunciados ( profecía autocumplida o efecto Pigmalión.)
Ligado a lo anterior, estaría el sesgo derivado de sensibilizarse ante signos de sufrimiento emocional en el menor sin planteamiento de alternativas etiológicas, o ante la información obrante en el expediente judicial( por ejemplo, antecedentes penales del imputado por delitos del mismo tipo), dando por válidas creencias preconcebidas (si el acusado sufrió abusos sexuales en su infancia, probabemente esté repitiendo el patrón abusivo), lo que vuelve a poner en riesgo el proceso científico de contraste de hipótesis alternativas, centrándose únicamente en la hipótesis de la ocurrencia de los hechos. Este sesgo es más probable cuando se simultanean los roles de perito y terapeuta. Esta dualidad es desaconsejable en la práctica de la psicología.
No es infrecuente tampoco la trampa del "heurístico de disponibilidad", denominación propuesta para describir la tendencia de la mente humana a utilizar la información y la experiencia más prominente en nuestra memoria y, que por consiguiente, resulta más fácil de recuperar. Constituyendo una auténtica forma de percepción selectiva.
Otra importante fuente de error: la desinformación sobre el desarrollo sexual infantil, aumentan la probabilidad de interpretar de manera inadecuada la expresión de conductas sexualizadas en el menor, sobrevalorándolas. 


2. Sesgos procedimentales: la falta de conocimiento y experiencia en el manejo de los protocolos de obtención y valoración de la prueba testifical incrementa la probabilidad de un uso inadecuado de los mismos, falta un planteamiento riguroso de hipótesis sobre el origen del recuerdo del menor. El evaluador concibe las declaraciones de forma dicotómica, como si su único origen fuese la vivencia o la mentira intencionada, que impide el planteamiento y contraste de otras hipótesis sobre el origen de la declaración. Es imprescindible contar con información sobre el funcionamiento de la memoria. 

Por otro lado, el empleo de estrategias que pueden contaminar el recuerdo del menor e invalidar el indicio cognitivo puede ser el uso de un estímulo de entrevista directivo, con preguntas tendenciosas, capciosas, sugestivas, de elección forzada o tipo si/no, reiteración de la misma pregunta, la interpretación simbólica de elementos reales, el incorrecto uso de test proyectivos o el empleo de muñecos anatómicos. 
Las consecuencias de una mala praxis puede tener graves consecuencias para las partes implicadas, dado el protagonismo que la prueba psicológica adquiere en la toma de decisiones judiciales. 


DISEÑO DEL PROCESO DE ENTREVISTA FORENSE CON MENORES.



Aspectos básicos preliminares. Una exploración forense puede suponer una situación de estrés para el menor, siendo de mayor o menor intensidad dependiendo de su desarrollo cognitivo. El psicólogo forense deberá preparar minuciosamente la entrevista para evitar olvidos que hagan necesario volver a citar al menor, no siendo recomendable que dure más de una hora, y es importante estar atentos a señales de fatiga y perdida de concentración,  en este caso será mejor finalizar la entrevista. Si es preciso volver a citar al menor, se le explicarán los motivos para de tener que  volver a citarle, sugiriéndole que hasta entonces no piense mucho en ello. 

Se debe reducir al máximo el tiempo de espera hasta que el menor es citado a la exploración, la demora deteriora la memoria en general y especialmente la de los testigos.
En cuanto se tiene conocimiento de un ASI, se empieza a someter al menor a reiteradas entrevistas, por parte de familiares, policías, fiscales, médicos, que no por ser bienintencionados dejarán de influir decisivamente en la huella mnésica, habitualmente para distorsionarla, si no se realizan de manera adecuada. Nunca se insistirá los suficiente para que ante este tipo de hechos se evite ese proceso, y sea un profesional debidamente cualificado quien se ocupe desde el primer momento de las primeras entrevistas a los menores, grabando su intervención y aportándola al procedimiento judicial para su posterior valoración. Evitando así al menor una victimización secundaria. 
Debe tenerse en cuenta las determinadas circunstancias en las que pueda encontrarse el menor, enfermedad, agotamiento, situación de shock, .....en las que puede no ser capaz de aportar un relato en entrevista forense. 
En sede judicial, también es importante no dilatar el tiempo de espera de los menores, no hay espacios adecuados para ellos y pueden estar expuestos a situaciones inapropiadas que pueden incrementar su ansiedad. 


Recopilación y análisis de toda la información disponible sobre el caso: generación de hipótesis



El proceso de entrevista debe comenzar con la recopilación y análisis de toda la información disponible sobre el caso. El estudio del expediente judicial para generar y falsear hipótesis sobre el origen del recuerdo para el caso concreto a evaluar. 

Durante el estudio previo, el perito psicólogo siempre trabajará con una hipótesis y la contraria. H1: el relato aportado por el menor proviene de una experiencia vivenciada; H2: el relato aportado por el menor tiene como origen otra fuente que no es la experimentación directa. El problema es definir que datos apoyan o descartan cada una de las hipótesis, y el método de obtención y ponderación de estos. 
En ocasiones aunque el relato del menor se corresponde con una experiencia vivenciada (H1), podemos encontrarnos con información contradictoria. Hay que analizar tres posibles fuentes de influencia que afecten a la exactitud del recuerdo: las capacidades cognitivas del menor para testificar, alteraciones en los procesos de codificación, almacenamiento y recuperación de la información, siendo importante tener en cuenta el numero y tipo de abordajes anteriores, el tipo de situación de victimización denunciada, si se trata de un episodio único o una situación cronificada en el tiempo.
En el supuesto de que el contraste de hipótesis sugiera que el relato del menor no se debe a una experiencia vivenciada directamente(H2), el perito psicólogo deberá plantear hipótesis alternativas al origen de dicho recuerdo. H2.1.: el recuerdo le ha sido inducido al menor. H2.2.: el recuerdo puede ser fruto de una fabulación, en la base pueden existir condiciones psicopatológicas. H 2.3.: el relato es intencionalmente falso, guiado por una motivación secundaria. H 2.4. el relato es falso por distorsiones debidas al olvido y al funcionamiento normal de la memoria. 


Con el vaciado del expediente el psicólogo forense también podrá evaluar la presencia de factores que limitarían el posterior análisis del testimonio en términos de de credibilidad. Estos son: 

  • Capacidad cognitiva del menor para ofrecer un relato de los supuestos hechos suficientemente extenso y de calidad. Entre los 3 y 5 años, su memoria es fundamentalmente semántica, descontextualizada, basada en conocimientos y sin la sensación fenomenológica de que fue el protagonista de esos hechos, careciendo de anclaje espacio-temporal. No podrá aportar información sobre cuántas veces les sucedieron los supuestos hechos. Existe la posibilidad de la generación de falsas memorias en el caso de que hayan sido interrogados sucesivamente o de manera inadecuada. En el caso de utilizar preguntas directivas sus respuestas vendrán dadas desde sus conocimientos, pueden haber adquirido a partir de comentarios, sugerencias, películas u otras fuentes y no de su vivencia real.
  • La exposición del menor a información sexual bien por haber tenido experiencias sexuales previas, por manejar / compartir material de tipo sexual o haberse expuesto a relaciones sexuales entre adultos. Se valorará el grado de intimidad que tienen los adultos de la casa.
  • Relación entre la complejidad de los hechos denunciados y la capacidad cognitiva de menor.
  • Abordajes previos sobre los supuestos hechos: numero y formas.
  • El tiempo trascurrido entre la experiencia y la revelación. 
  • El tiempo transcurrido entre la revelación y la exploración forense.
Sera importante también analizar las distintas declaraciones del menor o adultos para orientar las preguntas de contraste. Es necesario grabar la entrevista, requisito para la aplicación posterior de los métodos de análisis del testimonio, permite la valoración por dos peritos de forma independiente, la revisión por los distintos operadores jurídicos y facilita el ejercicio del principio de contradicción por las partes. 


Recogida de información previa a través del contacto con el contexto adulto del menor.



Se pretenden tres objetivos básicos: 



a) Continuar obteniendo datos de contraste: capacidad cognitiva del menor, tendencia a la fabulación o a la fantasía del menor, diagnósticos clínicos en salud mental, tratamientos psicológicos previos o posteriores a los supuestos hechos, contexto y forma de la revelación, reacción del contexto adulto ante dicha revelación, abordajes del menor por parte del contexto del adulto, estado psicológico del menor pre- y post- denuncia, manejo de información sexual, relaciones familiares e indicios de instrumentalización de denuncias, relación denunciado - familia, posibles situaciones de victimización sexual anteriores en el caso de que la denuncia haya sido interpuesta por un adulto. 



b) Manejar información del menor, hobbies, gustos, preferencias, características de personalidad, posible ansiedad por separación, información que le han trasladado respecto a la exploración forense,....que facilite el establecimiento de rapport.



c) Obtener un relato de una experiencia vivida en momentos temporales cercanos a los supuestos hechos denunciados que más tarde con el menor nos permita apreciar su estilo narrativo. 



También servirá para solicitar el consentimiento para la exploración del menor en ausencia de sus tutores legales, y para la grabación en vídeo de la entrevista con éste.



Pautas sobre como actuar con el menor. No abordar al menor sobre los supuestos hechos denunciados, si el menor espontáneamente habla sobre lo sucedido actuar con normalidad, no responsabilizarlo de lo sucedido, ni preguntarle por qué no actuó de otra forma o contó lo sucedido con anterioridad. 



Entorno físico y actitudes y conductas de perito psicólogo.



La entrevista debe realizarse en un espacio privado, con suficiente iluminación, adecuada ventilación y temperatura agradable, con mobiliario adaptado al tamaño del menor y libre de perturbaciones y de objetos que puedan distraer su atención. Asegurarnos de que no seremos interrumpidos. Con los niños más pequeños es util facilitarles papel y pinturas durante la entrevista forense, y está contraindicado el empleo de elementos que faciliten el juego o la fantasia. Debemos dedicar tiempo suficiente a la creación del rapport. 

La regla básica es que el perito debe adecuar su intervención al momento evolutivo del niño, ya que este delimitará sus habilidades. Adaptar la entrevista de manera que: sea comprensible para el menor, facilite la espontaneidad y la fluidez y puedan interpretarse los datos obtenidos de forma acorde con su edad madurativa. 
Es adecuado que el entrevistador vista de forma informal pero arreglado. Con respecto a la comunicación no verbal, debería situarse a la misma altura visual que el menor para favorecer la comunicación y percibir las señales de su estado emocional. Se evitará el contacto visual directo cuando se aborden los supuestos hechos denunciados. La postura corporal debe expresar receptibilidad, inclinándose ligeramente hacia adelante y sin cruzar los brazos. En un tono cálido y melodioso, a un ritmo lento, evitando infantilización del lenguaje. Evitar ser excesivamente cálidos y simpáticos, podemos provocar ganas de complacer, compromete la fiabilidad. El estilo de entrevista deberá ser flexible. 


Fases de la entrevista.



a) Fase introductoria: Los objetivos son el establecimiento del rapport y favorecer la atención y la sensación de seguridad, que  el menor exprese todas las dudas y preocupaciones que tenga. Es importante personalizar empleando el nombre del menor. 



b) Fase de transición. Los objetivos de esta fase serán la exploración de las capacidades cognitivas y sociales del menor que afectan a la capacidad para testificar, entrenarle en la técnica de narración libre y evaluar su estilo de memoria. Para la valoración de las capacidades para testificar puede ser de utilidad el protocolo CAPALIST (Contreras et al., 2015) creado para valorar estas aptitudes en menores y personas con discapacidad intelectual.

Para ayudarse en la ponderación de cada una de estas capacidades, el perito psicólogo puede ayudarse de un dibujo elaborado ad hoc por los psicólogos criminalistas de la Guardia Civil en proceso de validación. Este procedimiento también sirve para valorar el juicio moral del menor, observando si es consciente de las consecuencias de sus actos y su postura respecto a la verdad y la mentira y para valorar el grado de resistencia a la sugestionabilidad del menor. 
La exploración del nivel de adaptación del menor a las distintas áreas de su vida personal.


c) Fase sustantiva o de obtención del relato. El objetivo es obtener un relato sobre los supuestos hechos denunciados de calidad, lo más extenso y exacto posible. El perito psicólogo mantendrá una actitud y conducta estimuladora de la comunicación " te entiendo", "adelante", ¿que más?, pero nunca valorativas. 

Para introducir esta fase hay que lanzar una pregunta abierta, por ejemplo, "como te dije al principio, parte de mi trabajo es preguntar a los niños cómo están, qué tal en el cole, con su familia, con sus amigos y si han tenido algún problema, si quieren, me lo pueden contar para ver si le puedo ayudar. Ya hemos hablado del cole, de ti, de tu familia. Ahora quiero que me cuentes todo lo que pasó respecto a por qué vienes a hablar conmigo hoy". Para profundizar, una vez terminado su relato incial, alentar con una segunda consigna: " tú estabas allí, yo no, por lo tanto tú eres el que tiene toda la información de lo que pasó y me gustaría que me contaras todo lo que recuerdes de esa situación ".
Este tipo de recursos comunicativos se encuentran muy detallados en protocolos ya contrastados, como el del NICHD, de Lamb et al (2007), y en la Entrevista Cognitiva Revisada ( Fisher y Geiselman, 1992; 1994).

Es fundamental recabar la mayor cantidad de información posible respecto a la supuesta interacción sexual (el antes, durante y después de los supuestos hechos denunciados) con descriptivas conductales del menor y del imputado. 

El estilo de preguntas debe ir de lo más abierto a lo más cerrado. 


d) Fase de cierre. El tono emocional debe ser positivo, podemos dedicar unos minutos a una actividad de ocio intrascendente. Se le transmitirá información clara sobre cuáles serán los siguientes pasos del procedimiento judicial, no realizando promesas que no se puedan cumplir, y se le agradecerá su colaboración a la exploración. 





domingo, 25 de septiembre de 2016

EL FRACASO ESCOLAR ES EVITABLE SIEMPRE.¿ES ACONSEJABLE REPETIR CURSO?






Lo que comúnmente se llama "fracaso escolar" es perfectamente evitable. No existe el "fracaso escolar del niño" El niño no tiene fracaso escolar. El niño sufre a consecuencia de ese "fracaso escolar". 

El niño tendrá  posiblemente una dificultad para algún tema escolar, le costará fijar la atención, le costará el aprendizaje del cálculo.....

Si en su escuela o en su casa, esto se percibe a tiempo, se pueden poner en marcha las acciones necesarias para superar esta dificultad: poniendo mayor atención en el niño, ofreciéndole unas clases especiales, una adaptación de los objetivos educativos.....
Mientras que si a este hecho no se le da la debida importancia, o no se identifica a tiempo, este niño tendrá problemas en su aprendizaje y tendremos que hablar de "fracaso escolar acumulativo".

El fracaso escolar se produce cuando falla algún punto del sistema educativo, y como consecuencia el niño con dificultades no es ayudado a superarlas. Pero la culpa no es del niño, él no es un técnico en pedagogía, ni en psicología, ni maestro, ni ninguno de los profesionales que trabajan en conducir su aprendizaje.

Mi pretensión no es culpabilizar a los docentes ni a todo el sistema educativo. El fracaso escolar exige:

- Un niño con dificultades.

- Acciones educativas poco acertadas.

Y la incompetencia o el bajo acierto pueden estar en cualquier punto del sistema educativo, desde la planificación política educativa, pasando por ministros de educación, ....., directores del colegio, maestros, padres, psicólogos, psiquiatras infantiles......

Lo que resulta un pecado mortal es cargar el mochuelo única y exclusivamente a los niños. Sus dificultades las padecerán en la infancia, y cuando sean adultos, tendrán que soportar las consecuencias de sus malos aprendizajes. Lo pasan mal si ademas de estas dificultades son humillados, castigados, censurados.....

Una dificultad no es un problema si sabemos darle solución. Si el niño no funciona, es que las soluciones que se están aplicando son malas, por esta razón debemos hacer una evaluación pormenorizada de todos los factores que intervienen en su dificultad, con objeto de determinar las causas que están provocando y manteniendo esos bajos resultados académicos.



Las dificultades más frecuentes son:

1. Falta de concentración.

2. Falta de motivación.

3. Trastornos específicos del aprendizaje.

4. Problemas emocionales.

5. Dificultades perceptivas periféricas.

6. Inseguridad.

7. Manipulación del niño.  


Una vez se identifican las causas se lleva a cabo un plan de acción adaptado a las dificultades concretas del alumno. Con objetivos a corto, medio y largo plazo. 


Hay que prestar atención a un tema que  a los padres les preocupa, es el caso en el que la propuesta de mejora académica para su hijo sea repetir curso. A continuación se exponen unas reglas básicas para evaluar la repetición de curso: 

1. La finalidad de repetir curso es conseguir, en el año de repetición, los objetivos propios del curso que se repite. Esto tiene sentido si los fallos del niño afectan exclusivamente a contenidos del curso que va a repetir. Si un niño sufre dislexia grave, y no se afronta este problema, de nada sirve repetir. Por ello hay que detectar los fallos concretos de cada niño, y resolverlos, sea en el curso que sea. La repetición, sin más, es una de las maneras en este caso de empeorar el problema.

2. Es pertinente repetir curso cuando un niño había ido bien hasta este curso y   ahora en este curso comienza a ir mal. La repetición servirá para poner a punto los contenidos de ese curso, pero el niño debe ser examinado por especialistas en trastornos del aprendizaje.

3. En algunos casos es mejor aconsejar la repetición en un colegio distinto del actual. Por ejemplo en el caso de que detectemos errores pedagógicos en dicho centro. También si los niños o niñas que vayan a repetir puedan sentirse muy frustrados al no seguir el ritmo de sus compañeros. 

4. Hay que ser cuidadosos en cuanto a la elección del nuevo centro, no todos tienen la capacidad para trabajar con niños con dificultades. Lo mejor es hablar claro desde el principio y exponer claramente las dificultades del niño. Evaluar el estado real del alumno y determinar las mejores medidas para el futuro. 





jueves, 15 de septiembre de 2016

¡Feliz inicio de curso escolar para todos.!






Después de unas largas vacaciones comenzamos el curso escolar, este es el momento más importante del año, tenemos la oportunidad de hacer cambios,  de mejorar todas aquellas cosas que no nos gustaron del año anterior, y estar más contentos y conformes con nosotros mismos. Para ello, debemos mirar atrás y hacer un análisis sobre el método de trabajo empleado, nuestro comportamiento académico....y reflexionar sobre los resultados del año anterior, nuestros hábitos de estudio, ...... para después  identificar los puntos débiles  y definir las estrategias que mejorarán nuestros resultados. 
 Es importante ser muy sinceros con nosotros mismos y así identificar los aspectos claves a modificar. Una vez conozcamos los puntos motivo de cambio, nos pondremos manos a la obra y definiremos unas metas alcanzables y a las que debemos dirigirnos  poco a poco, y sobre todo con el firme propósito de ¡ no abandonar!. Puede suceder, que los objetivos que en un primer momento me propuse resulten inalcanzables, en ese caso tendré que hacer cambios y bajar un poco mi nivel de exigencia e ir incrementándolo  en la medida que voy alcanzando metas. 
Esta entrada no es solamente para los estudiantes, también es para los padres, maestros y todos aquellos profesionales que nos dedicamos a orientar a los menores en su trabajo de aprender.
A continuación, os daré unos consejos muy básicos para comenzar el curso con buen pie y empezar a hacer las cosas mejor que el año anterior, porque "Todo es mejorable".

1. Siéntate ya. Debemos empezar a instaurar el hábito de estudio cuanto antes, y aunque ahora los profesores no mandan mucha tarea, hay que empezar la rutina.

2. Organiza tu trabajo. La planificación del trabajo garantiza la calidad del mismo, debes tener todos tus libros y materiales necesarios organizados antes de comenzar. Lo primero será empezar por aquellas asignaturas que te resultan más complicadas y que son de estudiar, después terminarás haciendo las actividades de las asignaturas mas fáciles. En resumen, ir siempre de lo más complicado a lo más fácil, por lo que haremos aquellas tareas que requieren una mayor esfuerzo intelectual al principio de nuestra sesión de trabajo que  es cuando estamos más descansados .

3. Es importante no ver la televisión, jugar con videojuegos, ni estar en las redes sociales antes de estudiar, estas actividades impiden que nos concentremos cuando empezamos a trabajar ,y resulta mucho más difícil dejarlas para ponernos con los deberes, así que lo  pospondremos para cuando terminemos las obligaciones académicas. 

4. Haz pausas programadas o descansa cuando estés cansado, es importante que mires el reloj y te des un tiempo determinado, unos diez o quince minutos en los que preferiblemente no debes jugar con videojuegos, ver la televisión.....Lo mejor es acabar los deberes para estar totalmente relajados.
5. Finalmente, con la agenda en mano revisamos si todo el trabajo está terminado, guardamos en nuestra mochila el material que necesitamos para el día siguiente, y ya podemos dedicarnos a aquello que más nos guste o apetezca.

Para que los padres puedan motivar a sus hijos en la adquisición de estos hábitos saludables de estudio, es importante que :

1. Ayuden a mantener un ambiente de trabajo adecuado, y que mientras los hijos estudian ellos también estén trabajando en sus cosas y no empleen este tiempo en ocio.

2. Motivarlos  con las técnicas de Economía de Fichas y Contratos Conductuales, que aparecen en este mismo blog.

3. No estar a su lado en su mesa vigilando el trabajo, es mejor que sea el hijo el que se desplace para preguntar las dudas, enseñar los deberes para su corrección o para dar la lección. 


Cuestionario técnicas de estudio

Contesta en la hoja de respuestas. Decídete por Sí o No. No dejes sin contestar ninguna pregunta. Procura ser sincero, no intentes agradar. Lo que te importa es conocer tus hábitos como estudiante



  1. Tener que estudiar es un gran fastidio en mi vida.
  1. Prefiero estudiar tumbado en la cama o cómodamente sentado en un sofá.
  1. Soy poco igual para trabajar, unos días estudio mucho y otros nada.
  1. Prefiero aprender al pie de la letra lo que estudio, antes que expresarlo con mis propias palabras.
  1. Tengo problemas que me impiden concentrarme adecuadamente en el estudio.
  1. Me suele «tener que llamar la atención» en clase algún profesor por considerarme desatento.
  1. Si algún día falta algún profesor a clase, aprovecho hasta el último minuto para estudiar, sin necesitar que alguien me obligue a concen­trarme en el estudio.
  1. Me parece que los profesores, cuando se ponen exigentes, sólo tratan de ayudarme.
  1. Mi habitación de estudio suele estar tranquila, nadie suele molestarme entrando o saliendo.
  1. Suelo cumplir fielmente mis planes de estudio.
  1. Yo mismo me autoexamino sobre lo que estudio, para asegurarme que lo voy aprendiendo bien.
  1. Mantengo la atención fija el tiempo necesario mientras estudio algo.
  1. Presto mucha atención en clase a las explicaciones de los profesores.
  1. Entre las actividades que realizo pienso que la de estudiar es de las más pesadas.
  1. Me desanimo demasiado cuando tengo muchos temas o ~ dones para aprender.
  1. En casa me molestan o distraen cuando estudio.
  1. Cuando tengo que estudiar algo difícil, o lo dejo para última hora, o no lo estudio.
  1. Prefiero estudiar sin utilizar papel o bolígrafo.
  1. Aguanto un buen rato estudiando sin sentirme cansado.
  1. Suelo preguntar al profesor en clase en cuanto tengo alguna duda.
  1. Suelo entenderme bien con mis profesores.
  1. En casa pierdo poco tiempo buscando mis materiales de estudio, por­que tengo cada cosa en su sitio.
  1. Llevo al día el estudio de mis asignaturas (estudio a medida que se me explican los temas, y no sólo cuando voy a tener un examen).
  1. Cuando tengo que memorizar algo. organizo antes tas ideas en esque­mas (si es que no están ya hechos los esquemas).
  1. Soy demasiado impaciente o nervioso para concentrarme con tranquili­dad.
  1. Me aburro bastante en las clases.
  1. Estudiar me es más entretenido que dedicarme a mi actividad preferida.
  1. Estudio por el gusto de aprender cosas nuevas (no sólo para aprobar o porque me vayan a preguntar la lección).
  1. En casa suelo estudiar solo, sin nadie que me moleste.
  1. Además de hacer los deberes, casi todos los días estudio un rato en casa.
  1. Cuando empiezo a estudiar un tema nuevo, procuro tener primero una visión general de él, antes de empezar con la primera pregunta
  1. El pensar que tengo mucho que estudiar me desanima para concen­trarme.
  1. En clase suelo desentenderme de las explicaciones del profesor, dedicándome a pensar en otras cosas.
  1. Cuando estoy muy cansado consigo estudiar con la misma intensidad que cuando estoy despejado.
  1. Sobran muchas de las horas de clase o estudio que nos imponen en e colegio.
  1. Dedico demasiado tiempo a entretenimientos u ocupaciones que me hacen descuidar el estudio.
  1. Empleo demasiado tiempo en las asignaturas fáciles o que más me gustan, en perjuicio de la dedicación debida a alguna de las más impor­tantes.
  1. Me cuesta subrayar las ideas fundamentales en los libros de texto, distinguiéndolas de las menos importantes.
  1. Una vez que me he puesto a estudiar mantengo bien centrada la atención en lo que hago.
  1. Creo que tomo bien las anotaciones o apuntes que me piden en clase.
  1. La buena suerte tendrá menor importancia que el estudiar mucho para tener éxito en mi profesión futura.
  1. En mi casa estudio en una habitación tranquila, sin ningún ruido.
  1. Antes de ponerme a estudiar, o de ir a clase, o a un examen, suelo preparar con cuidado todo lo que voy a necesitar.
  1. Al estudiar una lección nueva procuro entender la relación que tiene con las anteriores.
  1. Cuando estudio en casa, aguanto un buen rato sentado, sin estar levan­tándome constantemente.
  1. Aprovecho bien en clase, para estudiar o hacer una tarea, los ratos que me dejan libres.
  1. En casa dedico al estudio menos tiempo o menor concentración de lo debido.
  1. Creo que tengo voluntad firme para estudiar.
  1. Mientras estudio en casa, raramente me levanto de mi sitio o cambio de lugar.
  1. Programo lo que debo estudiar sin dejarlo a la improvisación del momento.
  1. Si no entiendo algo al estudiarlo, no paro de pensarlo o de hacer consul­tas hasta comprenderlo perfectamente.
  1. Cuando llega la hora de estudiar, enseguida me encuentro dispuesto a empezar.
  1. Sigo bien el hilo de las explicaciones del profesor, difícilmente «me caza» cuando me pregunta sobre lo que está explicando en ese momen­to.
  1. Me parecería mal que los profesores prolongasen la clase un rato, qui­tando tiempo del recreo o descanso.
  1. Aunque alguna asignatura no me guste, la estudio con el esfuerzo que merece su importancia.
  1. Mí «rincón de estudio» suele estar ordenado.
  1. Suelo terminar la tarea o el estudio que me propongo cada día.
  1. Al estudiar me hago preguntas en torno al tema que estoy aprendiendo para asegurarme que lo sé bien.
  1. Cuando me llega la hora de estudiar suelo acordarme de otras cosas que tengo que hacer <en vez del estudio).
  1. Se me suele «ir la imaginación» (pienso en cosas diferentes a las que se explican), cuando estoy en clase.
  1. Pienso que sería mejor que me pusiera a trabajar en una empresa y dejar de estudiar más.
  1. Tengo al alcance de la vista o de la mano, cuando estudio en casa, objetos que me distraen.
  1. Sólo «aprieto» en el estudio cuando tengo próximo un examen o evalua­ción.
  1. Si algo no lo entiendo bien, procuro aprenderlo al menos de memoria, al pie de la letra.
  1. En casa aprovecho con intensidad el tiempo que tengo previsto para estudiar.
  1. Suelo tomar algunas anotaciones en clase sobre lo que explica el profesor.
  1. Pienso que «no me va el estudiar», al menos por ahora.
  1. Me molesta cuando me ponen excesivos deberes.
  1. Ocupo demasiado tiempo viendo tele, o leyendo tebeos, o escuchando música.
  1. Cada día empiezo a estudiar a una hora distinta.
  1. Suelo aprender de memoria los ejemplos que traen los libros antes de buscar y luego emplear los míos propios.
  1. Cuando empiezo a estudiar, entro a tondo rápidamente en el tema.
  1. Me preocupo mucho de seguir las indicaciones de los profesores sobre
qué es lo que hay que estudiar y cómo hacerlo.
  1. Si me lo ponen fácil, yo también copiaría algún dato en un examen. si con ello me librase de suspender.
  1. Necesito que me obliguen para ponerme a estudiar, o que me exijan para sostener mi esfuerzo en el estudio.
  1. Sólo acierto a estudiar si al mismo tiempo estoy escuchando música o la radio.
  1. Cuando tengo mucho que estudiar, me cuesta organizar el tiempo dedi­cado a cada tarea.
  1. Descuido el realizar esquemas de lo que voy estudiando.
  1. Tengo preocupaciones que me impiden estudiar con la suficiente inten­sidad.
  1. Los profesores suelen hacer poco interesantes las explicaciones en las clases




Con este cuestionario, evaluamos  todos aquellos aspectos básicos a tener en cuenta en la tarea de aprender a estudiar para obtener los mejores resultados. 

¡Mucha suerte para todos y feliz curso académico 2016-2017!









martes, 31 de mayo de 2016

HIJOS MAS OBEDIENTES Y FELICES












Muchos padres se quejan de la falta de obediencia de sus hijos,..... no consigo que no tenga fallos en los deberes, que traiga todo el material escolar para sus tareas diarias, que deje de saltar en el sofá...Para ello, existe una técnica infalible, capaz de  conseguir cambios en el comportamiento de los niños,  contribuyendo a su vez a una mejora del clima familiar . Cuando se lleva a cabo de forma adecuada, los padres observan que su hijo está más tranquilo, contento y motivado.
Esta técnica recibe el nombre de "Economía de fichas" ,creada específicamente para desarrollar conductas incipientes y también para disminuir conductas problemáticas. Es recomendable que acompañe a los niños y a sus padres hasta el final de la infancia, ya que consigue determinar claramente lo que se le pide a los hijos, premiando sus avances y haciendo un uso adecuado de los premios que se les otorgan. De esta manera, hacemos frente a ese hábito  tan frecuente en los menores de pedir por sistema a sus padres caprichos  a cambio de nada. Es muy útil que los adultos elaboren una lista de  cambios de conducta que pedirán a sus hijos, y los niños a su vez anotarán en "su lista de premios" todas esas cosas que quieran obtener. De esta manera, conseguiremos  reforzar conductas adaptativas, evitando premiar otras que no lo son como por ejemplo, la persistencia a la hora de demandar algo. Norma importante, no concederemos nada a los niños fuera de la economía de fichas, todos los premios deben estar baremados, y siempre que nos  pidan alguna cosa les indicaremos que deben de incluirlo en su "lista de premios", así tendremos reforzadores potentes para seguir trabajando la economía de fichas.  Otra recomendación importante, aplicarla a todos los hermanos, adaptando  el reforzador y las conductas oportunas para cada uno . El uso de esta técnica es imprescindible en niños con TDAH , ayudándoles a aumentar su auto control.
En el caso de que no estemos obteniendo los resultados deseados ,  es básico llevar a cabo una revisión del planteamiento de la misma, en cuanto a sus objetivos y forma de administración del  reforzamiento positivo, con objeto de hacer los cambios oportunos.





ECONOMÍA DE FICHAS
Es una técnica específica para desarrollar conductas incipientes y también para disminuir conductas problemáticas.
En ella intervienen el reforzamiento positivo (las fichas que el niño ganará por las respuestas deseadas) y el castigo negativo (las fichas que perderá por llevar a cabo conductas no deseadas).
La técnica consiste en establecer un sistema de refuerzo mediante la utilización de unas pequeñas fichas o tarjetitas (gomets, clips, etc.) para premiar las conductas que se desean establecer. Realizando las conductas que se determinen previamente, los niños son recompensados con fichas que posteriormente son intercambiadas por reforzadores materiales y/o sociales que, en un principio se han acordado con los padres.
Para utilizar correctamente el sistema de fichas, previamente y de modo conjunto (padres e hijos) deberán fijar claramente el valor de las fichas o puntos que se otorguen y las conductas que van a ser premiadas. Dichas conductas deben corresponder a aquellas situaciones que los padres deseen implantar en el menor (disciplina, atención, tarea académica, etc.)
Las fichas deben tener un valor de intercambio muy claro para el niño y referirse tanto a situaciones gratificantes que se puedan obtener (invitar a un amigo a casa, jugar al parchís con papá.....) como a refuerzos materiales (golosinas, lápices, etc.).
Una vez puesto en funcionamiento el sistema, inicialmente se debe reforzar con fichas cada vez que ocurre la conducta deseada para motivar al niño y lograr implementarla. Cuando la conducta ya está adquirida y mantenida, se deberá reforzar de un modo intermitente. Del mismo modo, los intercambios de fichas o puntos deben ser frecuentes en el inicio de la aplicación del programa para, posteriormente, retardar de modo gradual y progresivo el intercambio. 
Cuando las conductas se vayan instaurando y consolidando paulatinamente se debe ir espaciando los intervalos de intercambio de tal modo que se produzca una deshabituación progresiva de las fichas y de los reforzadores que obtiene el niño reemplazando los anteriores reforzadores materiales por reforzadores sociales (elogio, alabanza, sonrisa, aprobación, etc.).
La técnica está especialmente indicada para la modificación de conductas problemáticas tales como:
  • Llamar la atención con risas, payasadas, etc.
  • Alborotar.
  • Peleas.
  • Correr y gritar.
  • Cualquier comportamiento disruptivo.
y para incrementar el rendimiento académico.
A tener en cuenta:
  • Los niños deben tener en un lugar bien visible de la casa cuáles son las conductas a realizar.
  • Deben figurar el número de puntos o de fichas a ganar por la realización de cada una de ellas en los espacios de tiempo que se establezcan en el programa.
  • La administración de fichas (recepción por refuerzo, retirada por castigo y canje por refuerzos) debemos fijarla todos los días en el mismo lugar y a la misma hora.
  •  Deberá asociarse la entrega de la ficha al niño con un reforzador social (comentario positivo).
  • Cuando  realice una conducta que figura en el programa (plasmado en un mural en la pared conceptualizada como punitiva deberá entregar el número de fichas que se haya establecido (costo de respuesta) sin que ello ocasione ningún tipo de alteración emocional en el niño o padres. Sencillamente se le indicará qué conducta no deseable ha realizado y cuál es su costo y proceder a la recogida de las fichas.
  • Administración frecuente de fichas al inicio del programa.
  • Aclararle al niño porqué motivo recibe o pierde una ficha con el objeto de que asocie la relación de contingencia: conducta deseable-consecuencia positiva, y, conducta indeseable-consecuencia negativa.
  • Las fichas pueden exponerse en un lugar visible.
  • El sistema de fichas puede hacerse más complejo, introduciendo para ello un subsistema de fichas mediante las cuales se pueden obtener otras fichas de valor superior a las primeras.
  • Uno de los principales objetivos del sistema de fichas es habituar gradual y progresivamente al niño a tolerar demoras en la recepción de fichas conforme avanza el programa. Dificultad muy marcada en los niños con TDAH.
  • Los reforzadores más codiciados deberían poseer un valor más alto en fichas.
  • Los reforzadores materiales deberían estar expuestos.
  • Se debe utilizar algún sistema de registro que esté expuesto a la vista .Puede ser una cartulina donde figuren en columna los nombres de todos los hermanos y a su derecha colocar marcas, gomets, chinchetas, alfileres con cabezas de colores, etc., indicativos de cada ficha conseguida.